Honorarios atrasados

(o la tiranía en la salud local)

No es la primera vez que tratamos un tema relacionado con el Hospital San Benjamín, pero esperamos que sea la última, dado que todos de una forma u otra dependemos de la salud pública local en muchos aspectos.

En nuestro hay problemas con las guardias y eso no es novedad. Pero esta historia marca un punto de inflexión en el que debemos plantearnos qué hacer, o mejor dicho, qué deben hacer los políticos que lo dirigen.

Entre noviembre y diciembre del año 2018 llegan a nuestro país, directamente a nuestra ciudad provenientes de Chile, dos profesionales de la medicina, que habían sido recomendados a la Dirección del Hospital. Los pasajes fueron abonados por empresarios locales tras la gestión de la Directora. Uno de ellos es el Dr. Hector Brito, Pediatra, Gastroenterólogo Infantil; y el Dr. Henri Pineda, Endocrinólogo.

Los dos casos son casi idénticos, porque el trato que tuvieron fue similar y con el mismo resultado: no pago de los servicios prestados. Y hoy no están en el país. Trataremos en especial el caso de uno de ellos, que al final tiene el mismo resultado en ambos. Por cierto, hablamos con los dos profesionales, nadie nos lo contó.

El trato inicial con el Dr. Hector Brito era que él se desempeñaría como Pediatra, dado que la problemática de las guardias de esa especialidad no estaban cubiertas. Héctor se comprometió a cubrir los días faltantes hasta que otra profesional que llegaría al Hospital iniciara sus actividades en enero de este año.

Se inició el proceso de matriculación, fue en varias oportunidades con la Directora Sanchez al Ministerio de Salud en Paraná y estando ahí, le hacen saber que es un recurso valioso y que les gustaría que trabajara también en el Hospital de Concordia como Gastroenterólogo Infantil para que atendiera la demanda de pacientes de la costa del rio Uruguay, dado que no contaban con esa especialidad y todo debía ser derivado a Paraná.

Ese mismo día de regreso a Colón recibe un mensaje del Coordinador de Emergencias y le dice que debía cubrir la guardia de los días 23, 24, 25 y 26 de diciembre, y luego los días 29, 30, 31 de diciembre y 1 de enero de 2019, cosa que es realmente inhumano tantos días de guardia. Pensemos qué persona puede estar trabajando casi 96 horas seguidas con la lucidez y descanso suficiente para tratar temas de salud, y por otra parte en ningún lugar del mundo está considerado ético que un profesional esté más de 24 horas de guardia.

Este profesional lo hace saber y la decisión fue que el día 24 y 31 de diciembre trabajara hasta las 19:00 hs. mientras que las otras 12 horas restantes fueran de guardia pasiva. Héctor estaba muy agradecido con el Hospital por la oportunidad que le estaba dando, y trabajó con la mejor disposición a pesar de las circunstancias.

Pocos días después publican los horarios de Enero, y de acuerdo a ello, debía cubrir las guardias de 4 días a la semana: sábado, domingo, lunes y martes. Y además de ello, reforzar los jueves 12 horas el área de consultas de la emergencia. La historia se repetía y volvió a presentar un reclamo, por lo que le explicaron desde la dirección que podría cubrir 48 horas seguidas, descansar 24 horas y volver a trabajar 24 horas más.

Llegaron a un acuerdo: los días lunes podía retirarse a descansar de 10:00 a 19:00 hs, y que esas horas las cubría una Pediatra, sin embargo debía estar atento por si llegaba una emergencia, en ese caso debía ir inmediatamente, dado que la Doctora no atendía emergencias, cosa que es más de lo mismo ya que en esas horas no podía descansar correctamente al estar pendiente del teléfono.

En los días libres lo llamaban para realizar traslados, dado que mientras el médico que estaba de guardia se iba, él debía ir a cubrir esas horas en la emergencia, cuestión que se repitió en varias oportunidades.

Luego de negarse a firmar un óbito fetal (muerte intrauterina) y ante los reclamos de las guardias, la respuesta por parte de la Directora fue que él "estaba supeditado a Colón y que me quedara claro que los horarios los hacía ella y ella era quien decidía a dónde trabajaba y días de trabajo". Otro mensaje fue que "no era nadie y que ella lo llevo al Hospital para que fuera alguien en la vida".

Nos cuenta el Dr. Brito: "una vez con la inundación me llevaron a ver a los niños de los refugios. Me quería tomar fotos para la política y le dije que no le autorizaba a tomarme fotos y menos con los pacientes porque es una falta de respeto a ellos como pacientes y menos para fines políticos. Yo realmente estaba haciendo mi trabajo, nada del otro mundo y no estaba en una fiesta como para estar tomándome fotos. Es irrespetuoso, una burla a la situación de esa familia".

La deuda que tenía la Directora en nombre del Hospital San Benjamín para con el Dr. Hector Brito es de $ 68.858,00, por 4 guardias de día de semana (cada una $ 5.394,00) y 4 guardias de fines de semana (cada una $ 6.472,00), mas 4 traslados a Concepción del Uruguay (cada traslado es de $ 2.000) y 2 a Paraná (de $ 4.000,00), más un día de las vacaciones de una de las pediatras que cubrió. El caso del Dr. Henri Pineda es similar al del Dr. Hector Brito, dado que la deuda es de $ 29.888,00 compuesta por cuatro guardias de fin de semana, más dos traslados. La deuda fue saldada -en parte- casi un mes después, quedando aún pendiente de pago los traslados efectuados que suman $ 20.000,00.

Ninguno de los dos profesionales están ilegalmente en nuestro país. Estudiaron en la Universidad Central de Venezuela, sus títulos fueron legalizados por el Ministerio de Salud, los DNI están en trámite, vale decir que son argentinos por elección y adopción.

Este caso (quizás como otros tantos que desconocemos), marca una vez más la situación interna del Hospital que, de la mano de la Directora Claudia Sanchez amparada por el manto político de la Diputada Miriam Lambert y el Intendente Mariano Rebord, hace de esto un desastre para con el Hospital en si mismo. Y si pudiéramos tener acceso al resultado de la auditoria por parte del ministerio, mal llamada "comisión normalizadora", eso podría darnos un panorama un poco más real para que nos pudiéramos enterar fehacientemente de lo que en realidad está pasando, hasta hoy, en nuestro Hospital.

Es para pensar, Licenciada, que debería presentar su renuncia ante el Ministerio y dar un paso al costado, ¿no le parece?

Lucas M. Beber
#YoOpino2019