EL SUEÑO DE AÑOS DE TRABAJO QUE LLEGA A MAR DEL PLATA
Luna Gómez, Simón Zagarzazú y Dylan Ruiz Díaz representarán a Colón en los Juegos Deportivos Nacionales Evita 2026. Junto al profesor Joaquín Vila Meyer, el judo entrerriano afrontará un nuevo desafío nacional con una historia de esfuerzo, perseverancia y sueños construidos sobre el tatami.
La próxima semana, Mar del Plata, provincia de Buenos Aires, será escenario de una de las experiencias deportivas más importantes del país: los Juegos Deportivos Nacionales Evita 2026. Allí, tres jóvenes judokas de Colón, Luna Gómez, Simón Zagarzazú y Dylan Ruiz Díaz, tendrán la oportunidad de representar a su ciudad y a Entre Ríos en la máxima instancia nacional de esta competencia.
Pero detrás de cada nombre, cada clasificación y cada plaza conseguida, hay mucho más que un resultado deportivo. Hay años de entrenamiento, sacrificios, aprendizajes, caídas y levantadas. Hay familias que acompañan, profesores que sostienen procesos y jóvenes que, con esfuerzo y dedicación, comienzan a ver cómo aquellos sueños que alguna vez parecían lejanos se convierten en realidad.
Un logro histórico para el judo entrerriano
El profesor Joaquín Vila Meyer viajará a Mar del Plata como técnico masculino del equipo de judo de Entre Ríos. Su participación tendrá un significado especial: por primera vez, la delegación entrerriana de esta disciplina estará integrada exclusivamente por judokas formados bajo su conducción deportiva.
Vila Meyer consiguió 7 de las 8 plazas disponibles para el judo provincial, quedando vacante únicamente la categoría femenina de menor peso. Un logro que refleja el trabajo sostenido con sus deportistas y el desarrollo de un proceso de formación que lleva varios años.
A los tres representantes colonenses se suma Romeo Fogel, judoka nacido deportivamente en Colón que actualmente reside en Feliciano y que, gracias al trabajo de su profesor, logró obtener su lugar en la competencia. Romeo tendrá, además, un significado particular: será el único atleta de su ciudad en participar en los Juegos Evita 2026.
La delegación se completa con tres judokas de Concepción del Uruguay, conformando un equipo que es el resultado de un proyecto deportivo compartido, de la planificación y de la confianza en el crecimiento de sus atletas.
Colón tendrá al judo como protagonista
La participación colonense también deja un dato que merece ser destacado: de los 12 atletas y profesores de la ciudad de Colón que formarán parte de los Juegos Evita, 4 pertenecen al deporte judo, lo que representa un tercio de la representación deportiva de la ciudad.
Una cifra que habla de la presencia de esta disciplina en la comunidad y del trabajo que se viene realizando para brindar oportunidades a los jóvenes deportistas, acompañarlos en su formación y permitirles proyectarse hacia los escenarios más importantes del país.
“Este equipo no se construyó en unos meses”
El profesor Joaquín Vila Meyer expresó su orgullo por el camino recorrido junto a sus deportistas y destacó el valor de llegar a esta instancia:
“La verdad, es un orgullo ver a todos estos judokas que hoy le ponen mucho esfuerzo para representar a la provincia en el nivel nacional más alto posible. Sabemos que es el torneo más difícil de ganar, pero siempre hay esperanzas”.
Además, remarcó que esta clasificación no es producto de un trabajo improvisado ni de una preparación de último momento, sino de un proceso que comenzó hace años:
“Este equipo no es un equipo que salió en este mismo año o hace unos meses. Se viene trabajando con estos atletas hace cinco o seis años, con el objetivo justamente de participar en estos Juegos”.
Para todos los judokas que viajarán a Mar del Plata será su primera experiencia en esta competencia. Por eso, el entrenador entiende que el desafío va mucho más allá de buscar una medalla: será una oportunidad para adquirir experiencia, conocer el nivel de sus rivales, medir el propio crecimiento y establecer nuevos objetivos.
“Todos los que participan tendrán su primera vez en estos Juegos, por lo cual tendrán que ganar experiencia y ver en qué posición están para el próximo año tener una mejor actuación. Además, el próximo año habrá judokas que tendrán la edad para sumarse, que también harán fuerza para poder estar y elevar el sistema competitivo”.
Mucho más que una competencia
Llegar a los Juegos Evita representa una conquista que no se mide únicamente en medallas. Es el reconocimiento a un camino recorrido durante años, a las horas de entrenamiento, a la constancia frente a las dificultades y al compromiso de quienes creen que el deporte puede abrir puertas y transformar vidas.
Para Luna, Simón, Dylan, Romeo y sus compañeros de Concepción del Uruguay, Mar del Plata será el lugar donde comenzará una nueva etapa. Allí llevarán sus sueños, sus aprendizajes y el orgullo de representar a Entre Ríos. También llevarán el esfuerzo de sus familias, el acompañamiento de sus profesores y la ilusión de todos aquellos que estuvieron presentes en cada paso de su formación.
Porque detrás de cada judoka que llega a un escenario nacional existe una historia que merece ser contada. Y detrás de este equipo hay cinco o seis años de trabajo que hoy encuentran una recompensa enorme: la posibilidad de estar, competir, aprender y seguir creciendo.
El resultado que consigan en el tatami será importante, pero el camino que los llevó hasta allí ya tiene un enorme valor. El judo entrerriano viajará a Mar del Plata con expectativas, con esperanzas y con la convicción de que el futuro se construye día a día, con compromiso, paciencia y pasión.
Esta vez, el sueño de llegar a los Juegos Evita será una realidad para estos jóvenes. Y, sin importar lo que marque el tablero al finalizar cada combate, habrá algo que nadie podrá quitarles: la experiencia de haber llegado hasta allí gracias a años de esfuerzo y la oportunidad de seguir soñando con mucho más.



